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El Boulevard de los sueños rotos: La vida de Chavela Vargas
Por arkanuz | November 14, 2009
¿Cuantas historias tiene el mundo de gente que por un fugaz momento se vuelve inmortal?, los dioses les prestan la vida eterna, pero al cabo del tiempo, el alcohol, las drogas o simplemente la vanidad los regresa a la mortalidad, entonces ya nadie los recuerda… esta historia no es así.
Nacida Puertorriqueña pero con corazón mexicano, Chavela Vargaz es una mujer como pocas, o pocos, venciendo el olvido y renaciendo a sus setenta y cinco años como la artista que el mundo recordaba.
La vida de Chavela a veces raya en una fantasía etílica, su mala memoria o solo debrayes producidos por el alcohol hace de sus historias un deleite para sus admiradores. Sin embargo, muchos afirman que varias de estas anécdotas son ciertas, y aquellas que involucran el pudor de terceros, pues simplemente no las niegan ni desmienten.
Nació el 17 de Abril de 1919 en Costa Rica, su mundo era dominado por el “que dirán”, aunque eso no le impedía montar a caballo y mirar el río. Un día enfermó de la vista y no podía ver, cuando estaban a punto de secarle los ojos con nitrato de plata, un indígena la curó igualmente que con la polio.
A sus 17 años, Chavela viajó a México donde trabajó de sirvienta y muchos otros oficios más. Fue aquí en México donde inició su carrera de cantante bajo el cobijo del famoso cantautor Jose Alfredo Jiménez, quien a decir de ella, era un filósofo que con sus canciones enseñaba a vivir. Después de consagrarse como la mejor interprete de música ranchera de México y del mundo, se codeó con personalidades como Agustín Lara, Diego Rivera, Frida Khalo y muchos más de índole internacional.
Su vida llena de excesos hacía que el viernes se comprara un carro y el Lunes ya no tuviera nada. Tuvo el primer Jaguar E Type que México conoció y lo estrelló en la carretera México-Cuernavaca en un terrible accidente donde cuenta la mitad de la cara le colgaba del cráneo. Paseaba a caballo y con pistola por la avenida Insurgentes. Jose Alfredo se la llevaba a darle serenata a sus múltiples amores, y al final de la noche cuando la llevaba en su carro y este se descomponía, esta se bajaba a empujarlo. Sus escándalos con José Alfredo y Jorge Negrete eran pan de cada día. Se enamoró de Grace Kelly cuando aún no se había casado con Raineiro, esto en aquella época cuando Chavela debutó en Hollywood. Cantó en la boda de Elizabeth Taylor con el productor Mike Todd. Vivió en casa de Frida antes de que falleciera en el 54 y después se fue a Cuba donde en compañía del poeta Nicolás Guillen nacieron los versos de la mítica “Macorina”. Canciones que durante los 70’s consolaban los corazones de los guerrilleros Centroamericanos en su lucha por un mundo mas justo. Un día un periódico mexicano anunció por primera vez una noche de eclipse de luna, y Chavela decidió que quería verlo desde un ángulo distinto: lo vio, finalmente, desde un paracaídas. Y es que en México aun recordamos “los chavelazos”.
Todo el dinero que ganó se lo bebió en alcohol, según una cuenta de su hermano ingirió más de 40 mil litros. A decir de ella “Yo he ganado dinero para comprarme un mundo más bonito que este. Pero todo lo aviento porque quiero morirme como muere mi pueblo”.
Es así que desaparece de los escenarios en 1971 y nadie sabe mas de ella. En 1990, Mercedes Sosa dice en un escenario “Si alguien pasa por México, que ponga una rosa de mi parte en la tumba de Chavela Vargas” y esto es porque todos la creían muerta. Sin embargo, La Vargas vivía en un pueblo a una hora del D. F. en la casa de la que en otro tiempo fuera sus sirvienta. Sin un quinto en la bolsa, en el olvido y solo acompañada de sus recuerdos, pasó estos años sumergida en alcohol. A finales de este año, Chavela toma conciencia de su estado y decide dejar de tomar.
Por fin en el verano del 91 logra un contrato para cantar en un restaurante bar en el D. F. conocido como “El hábito”. Es ahí donde la encuentra el editor español Manuel Arroyo quien describe la escena de su encuentro -En las mesas los clientes estaban todos borrachos. Gritaban cuando Chavela cantaba, comían y hacían ruido, aquello era un espectáculo triste-. Es entonces que Arroyo le pide que lo acompañe a España, lo cual Chavela acepta un tanto incrédula.
Sin contactos fuera del mundo literario, Arroyo mueve cielo y tierra para conseguirle a La Vargas un concierto en el Teatro “Lope de Vega” en Sevilla debido a la cancelación de una representación de ópera. Sin tiempo suficiente para publicitar el concierto o llamar a la prensa, los organizadores temían no se vendieran los boletos, al fín y al cabo ¿quien recordaría a una cantante de hace más de 20 años?. Llegó la hora del concierto, las 8 de la noche, y no quedaba un solo boleto, el mito del regreso de chavela se esparció como pólvora e hizo que todo mundo quisiera ser testigo de tan increíble espectáculo.
Esa noche salió chavela con su típico huipil, extendió sus brazos al cielo (como siempre lo hace) y de ese pequeño y menudo cuerpo de 75 años salió un vozarrón hondo y cuarteado por la vida, sabio y ebrio de vida ” Tú me pediste amor y yo te quise, tú me pediste mi vida y te la di. Si al fin de cuentas, te vas, pos anda y vete, queee laaa tristeza me lleve igual que a ti”, entonces el teatro se desbordó en aplausos y llanto. Porque a decir del escritor Carlos Monsiváis- ella canta extrayéndole a las canciones fervores y rencores. Al final del concierto, Chavela toma el micrófono, entonces se hace el silenció y la Vargas deja escuchar “Gracias, amigos. Gracias por estar todavía aquí. Porque..,, ¿qué amante espera veinte años?”
El resto supongo algunos lo recordarán, Chavela se hizo amiga de Joaquín Sabina quien la inmortalizó en la canción “Por el boulevard de los sueños rotos”, apareció en diversas películas de Almodobar y en la pelicula “Frida” interpretado el tema “La llorona”.
Se le han rendido homenajes a lo largo del mundo, incluso a cantado en el Carnegie Hall y el Olympia en París. Aunque es una pena el decir que esto fue antes de que se le homenajeara en Bellas Artes (que pena). En Abril de este año (2009) se le rindió un homenaje por parte del gobierno del D. F. por sus 90 años de vida.
Esta es solo un pequeño (muy pequeño) resumen de lo que es la vida una gran mujer.
Un perro se ah salvado de ser pateado por que haz comentado en “El Boulevard de los sueños rotos: La vida de Chavela Vargas”

November 25th, 2009 el 10:54 pm
solo puedo decir “Esa es vida”